Los Psicólogos no damos “consejos”.

A ver, como les explico…

Antes que nada, esto no es una queja, es solo una aclaración, ya que la idea que los Psicólogos damos consejos lleva a tener una idea muy errada de lo que hacemos, sobre todo quienes nos dedicamos a la Psicología Clínica, lo cual a la vez deriva en falsas expectativas cuando alguien se acerca a inicia su proceso, hasta el punto de creer que el Psicólogo les dirá que hacer referente al tema que los llevo a la consulta.

¿Realmente los Psicólogos no damos consejos nunca? Creo que sería mentira decir que nunca aconsejamos, claro que lo hacemos, damos consejos a nuestros amigos, parejas, familiares, hasta podemos hacerlo en medios de comunicación, sin embargo, este no es el qué hacer que define a un Psicólogo, ya que estos consejos lo damos a título personal, como ven cuando estamos en situaciones fuera de nuestro que hacer profesional, además a personas de las cuales no somos sus Psicólogos, cuando andamos por la vida de “civiles”.

Nadie sugiere que dar o recibir consejos sea malo, al contrario.  El problema cuando lo vemos en el que hacer de un Psicólogo es que un consejo es “una opinión personal, que tiene como objetivo orientar en alguna dirección la futura conducta de quien recibe tal consejo”.  Como ven los consejos son cargados de subjetividad, ya que se basan en nuestra propia experiencia, además estamos esperando que producto de ellos la persona que lo recibe casi se comprometa a cambiar su conducta en tal o cual dirección, muestra de esto es que todos en algún momento nos hemos enojado cuando vemos que alguien no siguió lo aconsejado.

Cuando los Psicólogos nos dedicamos a la clínica y estamos dentro de nuestras “horas laborales”, lo que decimos a nuestros pacientes no se basa en nuestras experiencias, sino en nuestros conocimientos sobre la conducta, procesos mentales, procesos volitivos, el funcionamiento del cerebro, los procesos que hemos estudiado exhaustivamente, el estudio de corrientes y sus aportes, en base en muchos casos a tener la formación necesaria para analizar, integrar información para concluir en un diagnostico, entre otras cosas.

Sumemos a esto otro punto, no menos importante y es que la atención que un Psicólogo le brinda a su pacientes es totalmente individualizada, lo cual implica que el paciente acuda a una hora acordada a su sesión, que es en la clínica, donde las cosas no funcionan como cuando nos reunimos a tomarnos un café con alguien para que nos brinde un consejo.  Primero, porque en la clínica no es como afuera, ya que lo que el paciente diga no se tilda de bueno ni malo, dentro de las sesiones las cosas son buenas en base a que tantos pros le reportar al paciente y malas en base a que tantos contras, además el Psicólogo no hace juicios sobre el paciente, ya que esto imposibilitaría su capacidad de ejercer la Psicología.  Además el Psicólogo se dedica a preparar cada sesión para cada paciente de forma cuidadosa, pero no somos personas que tenemos “las pautas sobre cómo debería cada quién vivir su vida”, mucho menos a quién se va para que tome decisiones sobre la vida de otros, pero si ayudamos a recolectar información para que cada paciente tome las mejores decisiones posibles.

Otro punto que defiere mucho de un consejo cuando se acude donde un Psicólogo, es que en la terapia el trabajo es de dos, tanto del paciente como del Psicólogo.  tanto el paciente se esfuerza en alcanzar las metas que se planteo, resolver lo que lo llevo a la consulta, sanar, restaurar el equilibrio, etc.; como se esfuerza su Psicólogo.

Y para terminar, algo vital del qué hacer de un Psicólogo Clínico es que no damos consejos porque nuestro trabajo no es dar directrices de vida y repetirlas la cantidad de veces necesarias hasta que el paciente las ejecute.  No es así de sencillo, porque los pacientes vienen a buscar ayuda por una causa en particular, por ejemplo “no poder terminar una relación que consideran que es dañina”, en este caso por ejemplo el trabajo del Psicólogo no consiste en aconsejar que “deje la relación por el daño que le causa”, esa parte ya la tiene clara quien recurre a nosotros, pero lo que si corresponde al Psicólogo es buscar la “fuente” del problema, que podría ser en este caso Dependencia Emocional, lo cual lleva a estructurar un tratamiento para subsanar lo que dio el terreno fértil a la Dependencia.

Así que ahora tienen una idea porque los Psicólogos no damos consejos cuando nos encontramos en nuestro papel de Psicólogos, lo que hacemos es muy diferente a eso… un Psicólogo hace Psicología.